| Resumen |
La participación en el mercado de trabajo de las personas jóvenes, específicamente entre 15 y 24 años de edad, se ha convertido en un problema inquietante en las últimas décadas, como subraya la resolución de la 93a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIET) (2005, p.1); "El logro de un trabajo decente para los jóvenes es un elemento fundamental a fin de lograr la erradicación de la pobreza y un desarrollo, crecimiento y bienestar sostenibles para todos".
La etapa de transición entre el ámbito educativo y laboral de los jóvenes se ha visto caracterizada, a nivel mundial, por altos niveles de desempleo, así como una menor productividad y calidad del trabajo en el que logran desempeñarse. En la actualidad, este segmento de la población cuenta con una posición más favorable para incorporarse a un empleo en comparación con las existentes en el pasado; por ejemplo, mejor conocimiento de nuevas tecnologías, mayor acceso a la educación superior y a medios de información. Aun así, la población joven continúa presentando una inserción precaria en el mercado laboral.
La crisis económica internacional iniciada en el 2008 y el deterioro del empleo juvenil resultante conllevó a que en el 2012 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicara la resolución de la 101a reunión de la CIET, denominada "La crisis del empleo juvenil: Un llamado a la acción"; esta señala el punto crítico que ha alcanzado la situación laboral de la población joven en todas las regiones del mundo.
La población joven en la región de América Latina y el Caribe no se encuentra exenta de esta problemática y expone un escenario desfavorable en este ámbito. En el 2011 su tasa de desempleo fue 3 veces la de la población adulta (25 años o más) y su tasa de ocupación 21 puntos porcentuales menor. Además, para los que lograron acceder a un empleo, continuaron presentando condiciones inadecuadas; como menor porcentaje con disponibilidad a un contrato escrito, menor porcentaje cotizante al sistema de pensiones y mayor porcentaje de empleo informal (OIT, 2013).
Mediante este documento se busca caracterizar la condición actual de los jóvenes costarricenses respecto a su contexto laboral, así como, identificar factores que puedan estar interviniendo en la posición desfavorable de este grupo al compararse con la población adulta.
Al ampliar la información sobre el empleo juvenil y, así, complementar las estadísticas dadas por la Encuesta Continua de Empleo (ECE), se pretende brindar un insumo más que pueda utilizarse para mejorar la situación de estos dentro del mercado laboral. El informe se estructura de la siguiente manera:
La primera parte hace referencia a las condiciones que enfrenta la población joven en el proceso de inserción al mercado laboral y su relación con la educación.
En la segunda parte se caracteriza la población joven ocupada, así como, las condiciones que presentan sus empleos, de modo que se puedan evaluar las posibilidades de acceder a un empleo de calidad. |